Biografías
REGRESAR INFORMATICA SURF
www.netoverflow.galeon.com
   
 

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z


  • Beethoven (Ludwig Van) 1770 - 1827

Acerca de Mozart, puede encontrarse información en cualquier sitio. No obstante, resumimos su vida y obra en un escueto párrafo. Puede encontrarse más informácion en el listado de webs de la página principal.

Primeros Años de Vida: Beethoven nació en la corte provincial de la ciudad de Bonn, Alemania, probablemente el 16 de Diciembre de 1770. Su abuelo, también Ludwig, y su padre, Johann, fueron los dos, músicos al servico de, sucesivamente, los príncipes electores Max Friedrich y Max Franz. Beethoven poseía un talento tal que a la edad de 12 ya era asistente al organista Christian Gottlob Neefe, con quién estudió . Los intentos para establecerlo como un niño prodigio al modelo de Mozart tuvieron poco éxito, sin embargo. Viena, Austria. La ciudad donde Beethoven pasó la mayor parte de su vida. En 1787 Beethoven fué enviado a Viena, pero su madre cayó enferma, y tuvo que volver a Bonn casi inmediatamente. Ella murió unos meses después, y en 1789 el mismo Beethoven pidió que su padre alcohólico se retirara, un hecho que lo dejó responsable por sus hermanos menores Caspar Carl y Nikolaus Johann. Beethoven dejó Bonn para dirigirse a Viena por segunda vez en Noviembre de 1792, para poder estudiar con Franz Joseph Haydn. En 1794 fuerzas francesas tomaron Renania; consecuentemente los nexos con y el soporte de la corte de Bonn llegaron a su fin. Su padre había muerto un mes después de su salida de Bonn, en 1794, y en 1795 sus dos hermanos se reunieron con él en Viena. Permaneció ahí por el resto de su vida, saliendo sólo por celebraciones de verano largas alrededor de las fronteras del país, y en sus primeros años, para conciertos ocasionales en ciudades cercanas. Sus únicos viajes extensos fueron a Praga, Dresden y Berlín en 1796. Beethoven nunca mantuvo una posición oficial en Viena. Se mantenía a sí mismo dando conciertos, enseñando piano, e incrementadamente a través de las ventas de sus composiciones. Los miebros de la aristocracia Vienesa fueron sus patrones seguros, y en 1809 tres de ellos---El Príncipe Kinsky, el Príncipoe Lobkowitz, y el Archiduque Rodolfo--le llegaron a garantizar un ingreso anual con la única condición de que se quedara en Viena.

CARRERA VIENESA Los últimos 30 años de la vida de Beethoven estuvieron matizados por una serie de crisis personales, la primera de las cuales fue el desarrollo de su sordera. Los primeros síntomas, notables para el compositor ya antes de 1800, lo afectaron socialmente más que musicalmente. Sus reacciones ---desesperación, resignación y despecho--- están plasmados en sus cartas a dos amigos en 1801 y en un documento ---media carta y medio llena--- dirigida a sus hermanos hacia finales de 1802 y ahora conocido como el "Testamento de Heiligenstadt". Resuelta finalmente como "comprensión del hado por la garganta", emergió de las crisis con unas series de trabajos triunfantes que marcaron el comienzo de un nuevo período en su desarrollo estilístico. Una segunda crisis, una década después fue el rompimiento de una relación con una mujer anónima (probablemente Antonie Brentano, la esposa de un amigo) conocida para nosotros como "La Amada Inmortal", tal como Beethoven se dirigía a ella en una serie de cartas en el mes de Julio de 1812. Ésta fué aparentemente la mas seria de muchísimas de esas relaciones con mujeres quiénes en donde algún día estuvieron fuera de su alcance, y sus conclusiones traumáticas fueron seguidas por un largo período de resignación y actividad musical reducida. Durante éste tiempo la sordera de Beethoven avanzó a tal grado que ya no podía ejecutar públicamente, y requeria una tabla o pequeños cuadernos (ahora conocidos como "libros de conversación") para comunicarse con los visitantes. La muerte de su hermano Caspar Carl en 1815 dio lugar a un pleito legal de 5 años por la custodia del hijo de Caspar: Karl, entonces de 9 años, en el cual Beethoven vio una última oportunidad para la vida doméstica que de alguna otra manera lo habría eludido. Su posesión de Karl provocó una crisis final en el verano de 1826, cuando el pequeño hombre intentó suicidarse. Cortamente después, la salud de Beethoven comenzó a fallar, y murió el 26 de Marzo de 1827 en Viena.

LA MÚSICA DE BEETHOVEN .Tradicionalmente los trabajos de Beethoven se agrupan en períodos "Tempranos, Medios y Posteriores". Los trabajos tempranos, se remontan aproximadamente hasta 1802, mostrando un progresivo control del estilo clásico superior de Haydn y Mozart. Los estudios formales de Beethoven en contrapunto(con Haydn y Johann Albrectsberger), comenzando en 1792, y su estudio privado de la mejor música del tiempo, particularmente las sinfonías de Haydn, mejoró su trato de ambas formas y textura. Durante este periodo él escribió primeramente para piano y para conjuntos de cámara dominados por el piano. Llegó a los géneros menos familiares de cuarteto, sinfonía, oratorio, y ópera con gran sutileza previniendo una comparación con Haydn y Mozart en éstas áreas. Su primer cuarteto de seis cuerdas, op.18, data del 1798-1800, la primer sinfonía de 1800 y 1801 y un oratorio, Cristo en el Monte de los Olivos, en1802-1803. Un crecimiento general en las proporciones de poder retórico en los trabajos de Beethoven en el período de 1798-1802 culmina con las altamente dramáticas composiciones que marcan el comienzo del período Medio en 1803. Los primeros de estos ---La Tercer Sinfonía (Eroica, 1803), la ópera Fidelio (1803-05), y el Waldstein (1804) y las sonatas Appassionata (1804)--- tienen un toque heróico que parece responder a las emociones provocadas por la sordera de Beethoven. En los trabajos compuestos de aproximadamente 1806 hasta 1812, este carácter heroico se alterna con una serenidad Olímpica. Los características sinfonías y trabajos de cámara de este período son las sinfonías Cuarta (1806), Quinta (1805-07), y Sexta (1807-08); los conciertos para piano número Cuarto (1805-06) y el Quinto (Emperador, 1809); los Conciertos para Violín (1806); los Rasumovs; la Obertura Coriolana (1807); y la música incidental para el drama de Goethe llamado Egmont (1810). Este monumental estilo del período medio comenzó a perder su atractivo para Beethoven despues de 1812, el año de las sinfonías Séptima y Octava. Los años 1813 y 1814 no son ricos en nuevos trabajos impresivos, y al comienzo de 1815 su música se volvió generalmente menos dramática e introspectiva. El primer grupo de trabajos en este nuevo estilo del período posterior incluye el ciclo de canciones "An die ferne Geliebte, op. 98" (A la Amada Distante); la sonata para piano, op. 101 (1816); y las dos sonatas para violoncello y piano, op. 102 (1815). En estos trabajos (1820-22), y los cuartetos de cuerdas, op. 127,130,131,132, y 135 (1824-26), Beethoven se apegó menos en el árbol clásico ---ó formato de cuatro movimientos---, dominado por un dramático primer movimiento en la forma sonata, y mas en la yuxtaposición de movimientos (de dos a siete) de un amplio y diferente estilo y carácter. En particular, él favoreció los procedimientos de variación y fuga en los cuales las implicaciones ocultas de estos temas emergen gradualmente. Ocasionalmente revertía los elementos del estilo heróico del período medio, como, por ejemplo, en la Sonata Hammerklavier, op. 106 (1817-18); la Missa Solemnis (1812-23); y la Novena Sinfonía (Coral) (completada en 1823). Aún estos trabajos, sin embargo son coloridos por una nueva inmediación de expresión. Como Beethoven creció mas apartado, de ambos, alrededores físicos y tendencias estilísticas populares del día, su música tendió incrementadamente a extremos expresivos. Pasajes de contemplación sublime unida con simples melodías floclóricas, recitativos apasionados, y arcaísmos abstractos en una síntesis totalmente personal.

IMPORTANCIA DE BEETHOVEN : La música de Beethoven nunca ha perdido su lugar central en el repertorio de conciertos. Algunos trabajos tuvieron un inmediato y específico impacto en la siguiente generación de compositores. La influencia de la popular Séptima Sinfonía , por ejemplo, se puede escuchar en la "Gran Sinfonía en C Mayor", de Schubert, o la "Sinfonía Italiana" de Mendelssohn, "Harold en Italia" de Berlioz, y la "Sinfonía en C" de Wagner. La influencia de la Novena Sinfonía fue aún más profunda; su especial caracter tuvo un profundo efecto en Bruckner y Brahms, y la combinación de fuerzas instrumentales y corales comenzaron una serie de trabajos sinfónicos híbridos, de Berlioz hasta Mahler. La alta calidad expresiva de toda la música de Beethoven inspirada en interpretaciones poéticas y alentada en un siglo de trabajos instrumentales románticos con sobretonos programáticos. Beethoven mismo se volvió un símbolo poderoso, el prototipo del moderno héroe-artista como opuesto al artista-artesano de la Europa prerevolucionaria. Su feroz independencia y su doloroso éxito triunfal sobre la adversidad personal, especialmente en los trabajos dramaticalmente concebidos en el período medio lo hicieron un modelo para aquellos compositores posteriores tal como Wagner quien enseñó o mostró a través del arte. Al mismo tiempo, su fidelidad a los principios clásicos de composicion, que es, su uso de una estructura de larga escala en vez que eventos temáticos locales para alcanzar sus más profundos efectos, han hecho sus trabajos la mas importante fuente simple para varios sistemas de análisis desarrollados por teóricos y pedagogos modernos.Douglas Johnson.

Testamento de Heiligenstadt

A mis hermanos Carl y Johann: Oh vosotros, hombres que me miráis y me juzgáis huraño, loco o misántropo, ¡cuan injustos habéis sido conmigo! ¡Ignorais la oculta razón de que os aparezca así! Mi corazón y mi espíritu se mostraron inclinados desde la infancia al dulce sentimiento de la bondad, y a realizar grandes acciones he estado siempre dispuesto; pero pensad tan solo cuál es mi espantosa situación desde hace seis años, agravada por médicos sin juicio, engañado de año en año con la esperanza de un mejoramiento, y al fin abandonado a la perspectiva de un mal durable, cuya curación demanda años tal vez, cuando no sea enteramente imposible. Dotado de un temperamento ardiente y activo, fácil a las distracciones de la sociedad, debí apartarme de los hombres en edad temprana, pasar mi vida solitario. ¡ Si algunas veces quise sobreponerme a todo, oh cuán duramente chocaba con la triste realidad renovada siempre de mi mal! y sin embargo, no me era posible decir a los hombres: "¡Hablad más alto, gritad porque soy sordo!" ¿Cómo me iba a ser posible ir revelando la debilidad de un sentido que debería ser en mí más perfecto que en los demás?, un sentido que en otro tiempo he poseído con la más grande perfección, con una perfección tal que indudablemente pocas personas de mi oficio han tenido nunca. ¡Oh, ésto no puedo hacerlo! Perdonadme pues si me veis vivir separado cuando debería mezclarme en vuestra compañía. Mi desdicha es doblemente dolorosa, puesto que le debo también ser mal conocido. Me está prohibido encontrar un descanso en la sociedad de los hombres, en las conversaciones delicadas, en los mutuos esparcimientos, Sólo, siempre solo. No puedo aventurarme en sociedad si no es impulsado por una necesidad imperiosa; soy presa de una angustia devoradora, de miedo de estar expuesto a que se den cuenta de mi estado. Esta es la razón por la cual acabo de pasar seis meses en el campo. Mi sabio médico me obliga a cuidar mi oído tanto como sea posible, yendo más allá de mis propias intenciones; y sin embargo; muchas veces, recobrado por mi inclinación hacia la sociedad, me he dejado arrastrar de ella; pero qué humillaciones cuando cerca de mí estaba alguien que escuchaba a lo lejos el sonido de una flauta y que yo no oía nada, o que escuchaba el canto de un pastor sin que yo pudiera oír nada. La experiencia de estas cosas me puso pronto al borde de la desesperación, y poco faltó para que yo mismo hubiese puesto fin a mi vida. Sólo el arte me ha detenido. ¡Ah! Me parecía imposible abandonar este mundo antes de haber realizado todo lo que me siento obligado a realizar, y así prolongaba esta miserable vida, verdaderamente miserable, un cuerpo tan irritable que el menor cambio me puede arrojar del estado mejor en el peor. ¡Paciencia! se dice siempre; y debo tomarla a ella ahora por guía; la he tomado. Durable debe ser, lo espero, mi resolución de resistir hasta que plazca a las Parcas inexorables cortar el hilo de mi vida. Acaso será esto lo mejor, acaso no, pero yo estoy presto siempre. No es muy fácil ser filósofo por obligación a los veintiocho años, no es fácil; y es más duro aún para un artista que para cualquier otro. ¡Oh Dios, tú miras desde lo alto en el fondo de mi corazón, y lo conoces, sabes que en él moran el amor a los demás y el deseo de hacerles el bien! Vosotros, hombres, si leéis un día esto, pensad que habeis sido injustos conmigo, y que el desventurado se consuela al encontrar a otro desventurado como él que a pesar de todos los obstáculos de la naturaleza, hizo cuanto estaba a su alcance para ser admitido en el rango de los artistas y de los hombres de elección. Vosotros, hermanos míos, Carl y Johann, inmediatamente que yo haya muerto, si el profesor Schmidt vive aún, rogadle en mi nombre que describa mi enfermedad y a la historia de ella unid esta carta, a fin de que después de mi muerte, al menos en la medida que ésto sea posible, la sociedad se reconcilie conmigo. Al mismo tiempo, a vosotros dos nombro herederos de mi pequeña fortuna, si se la puede llamar así, que la debeis partir lealmente, estando de acuerdo y ayudándoos el uno al otro. El mal que me habeis hecho, lo sabeis, os lo he perdonado desde hace mucho tiempo. A ti hermano Carl te doy gracias particularmente por la solicitud de que me has dado testimonio en los últimos tiempos. Hago votos por que tengáis una vida feliz, más exenta de cuidados que la mía. Recomendad a vuestros hijos la virtud, porque sólo ella puede dar la felicidad que no da el dinero. Hablo por experiencia. Ella me ha sostenido a mí mismo en mi miseria, y a ella debo, tanto como a mi arte, no haber puesto fin a mi vida por el suicidio ¡Adiós y amaos! Doy gracias a todos mis amigos, y en particular al príncipe Lichnowski y al profesor Schmidt. Deseo que los instrumentos del príncipe L. puedan ser conservados en la casa de alguno de vosotros, pero que esto no provoque entre vosotros ninguna discusión. Si no pueden seros útiles para algo mejor, vendedlos inmediatamente. ¡Cuán feliz seré si todavía puedo serviros desde la tumba! Si fuera así, con qué alegría volaría hacia la muerte. Pero si ésta llega antes de que haya tenido la ocasión de desarrollar todas mis facultades artísticas, a pesar de mi duro destino, llegará demasiado temprano para mí y desearía aplazarla. Mas aún así, estoy contento. ¿No va a librarme de un estado de sufrimiento sin término? Venga cuando viniere, yo voy valerosamente hacia ella. Adiós y no me olvidéis enteramente en la muerte; merezco que penséis en mí, porque a menudo he pensado en vosotros durante mi vida para haceros felices. ¡Sedlo! LUDWIG VAN BEETHOVEN Heiligenstadt, 6 de octubre de 1802.


  • Brindis de Salas (José Domingo) 1852 - 1930

En 1852, entre templos y jolgorios, tabernas, monasterios y caminos, el violín, ya había cumplido más de 300 años de zancajear por toda Europa; hacía un siglo que en la 'Siempre Fiel Isla de Cuba' negros y blancos, criollos y españoles domaban cuatro cuerdas con un arco de pernambuco y cerdas; y en eso, el 4 de agosto, en la calle Águila, en la casa que llevaba el número 168, en La Habana, nació Claudio José Domingo Brindis de Salas, quien sería poco tiempo después, 'El Rey de las Octavas'. En Europa En 1781 llegó a París el violinista italiano Giovanni Battista Viotti, alrededor de quien se formaría el movimiento violinístico de mayor importancia hasta su época y que propiciaría la consolidación de la escuela francesa de violín de la primera mitad del siglo XIX. Escuela que sería el centro del desarrollo y el punto en el que confluirían violinistas de todas las latitudes. Cuba no escapó al influjo. Silvano Boudet y José Domingo Bousquet estuvieron entre aquellos pioneros que llegaron a París en busca de la maestría técnica e interpretativa de aquella escuela. En Cuba Boudet, de regreso a su patria ocupó el cargo de Maestro de Capilla de la Catedral de Santiago de Cuba; Bousquet, después de concluir sus estudios en París inició una extensa gira por Europa y los Estados Unidos y finalmente se estableció en La Habana. Ambos dedicarían toda su vida a la ejecución y enseñanza del violín. Es a través de estos dos violinistas y el belga José Vander Gutch, residente en La Habana, que llega a Cuba la escuela francesa de violín, la cual llenaría casi un siglo en la interpretación y enseñanza de este instrumento. El Hogar Es en su propio hogar donde Claudio José Domingo Brindis de Salas inhala los mágicos vapores que encienden el genio musical; es su padre quien le muestra la puerta por la que entran los grandes. Excelente violinista su padre. La familia, aunque de raza negra, siempre disfrutó de una posición social relativamente cómoda, muy lejos del barracón, el cepo y el látigo que sufrieron sus ancestros. Por varias generaciones las dos familias, la materna y la paterna, habían estado involucradas con los cuerpos castrenses de la metrópoli lo cual garantizaba ciertas ventajas; sobre todo, y la más importante: el acceso a la cultura y los medios culturales de la época. Así, guiado por la mano maestra de su padre, el niño Claudio José Domingo pasa por las clases del criollo José Redondo y luego por las del belga Vander Gutch; estos estudios le servirían de base para, en fecha tan temprana como el año 1869, a los diecisiete años de edad, ser recibido por el Conservatorio de París donde ya para ese entonces brillaba el sol de la violinística mundial. En París Camilo Ernesto Sivori, quien fuera alumno de Nicolo Paganini, eminente violinista y gran exponente del virtuosismo romántico de la primera mitad del siglo, fue, en el Conservatorio de París, quien guió al violinista de ébano. Todo parece indicar que fue en su clase en la que Brindis perfeccionó el infinito arsenal técnico con el cual asombraría a las audiencias del mundo entero. En París, también tomó clases con el belga Hubert Leonard y completó sus estudios con el también violinista y pedagogo Charles Dancla. En 1871, al culminar sus estudios, Brindis de Salas obtuvo el Primer Premio del Conservatorio de París, galardón que ya para ese entonces habían recibido Henri Wieniawski, Jaques Thibaud y George Enescu. Este premio dio inicio a una veloz y brillante carrera de concertista. Sus aplaudidas virtudes lo llevaron a partir de entonces a los principales centros culturales del mundo y la crítica especializada de la época se rindió ante su exquisito arte. Su virtuosismo impulsaba a los más exigentes a decir... “que una mano oculta arranca al instrumento las más sublimes notas” o que Brindis “... arranca del violín sonidos dulcísimos”. Siete años duró aquella, su primera gira europea, y no fue hasta finales del año 1875 que regresó a América; aquí, continuó su desenfrenado paso por las más importantes salas de concierto y no sería hasta dos años después que su patria lo volviera a ver. En Cuba, luego de debutar en los teatros Payret y Tacón se fue con su música por todo el país y así le seguirá México y otra vez Europa. Una gira por Dominicana En ese vertiginoso ir y venir, el 6 de noviembre de 1895, a bordo del vapor Julia y procedente de San Juan, Puerto Rico, llegó a Santo Domingo el genial Claudio José Domingo Brindis de Salas y Garrido, o Chevalier Brindis de Salas, o Caballero de Brindis, Barón de Salas, o el Rey de las Octavas, o el Paganini Negro, que por todos estos nombres se le conocía. Llegó precedido por lauros y fama y en el momento en que sus virtudes de artista estaban en el punto más alto de su carrera; ya para entonces su vida y obra andaban de boca a oído. El siglo XIX iba llegando a su fin, había sido la centuria de la exaltación del ego a través de los alardes del virtuosismo. La época Romántica había elevado al rango de divinos a aquellos que conseguían de sus instrumentos los más inusitados efectos. Artistas como Lizt, Chopin, Sarasate o Paganini habían sido adorados por todo el mundo. Los artistas concertantes, con sus malabares, locas gimnasias y desgarradoras melodías hacían del público una presa lacrimógena. En Santo Domingo Cuando El Paganini Negro – así llamado por los italianos- llegó a la capital dominicana, ya era amo y señor de las cortes de Europa; los públicos de Berlín, San Petersburgo, Londres y Madrid caían extasiados ante su genio. Ya en Francia había sido merecedor de la Legión de Honor. Era también, como muchos de su estirpe, un genio trashumante y hedonista. La noche del domingo 10 de noviembre de 1895, enfundado en negro frac y ostentando las condecoraciones ganadas en los cuatro puntos cardinales, debutó el Barón de Salas ante el público dominicano; había llegado con su Guarnerius a embrujarlos a todos. Aquella noche el teatro La Republicana registró un lleno completo y el éxito fue tan grande que pedían a voz en cuello otra jornada, y otra y otra. El jueves 14 y el domingo 17 volvió Brindis a disponer a su antojo de los aplausos del público capitalino. Fue tan resonante su paso por Santo Domingo que el 11 de noviembre la crónica que publicó el periódico Listín Diario afirmó que: “El violín de Brindis de Salas no es un violín (...); es un ser humano, un ser que solloza, que gime, que llora, que ríe, que ama, que ruge, que palpita de amores infinitos (...), que vive allá en las regiones que no han de tomar jamás cuerpo en este mundo”. Por toda la Isla Concluidas sus presentaciones en Santo Domingo, Brindis de Salas fue a derramar su genio por otras ciudades del país. El 30 de noviembre de 1895, el director del periódico Listín Diario, organizó una excursión al poblado de Azua en la que participaron jóvenes capitaleños y que partió por mar a bordo del vapor Júpiter, Brindis de Salas formaba parte de aquella festiva expedición. Aunque sólo duró una noche la travesía, la marejada batió con tanta fuerza al pequeño navío que al amanecer, cuando llegaron al puerto de Tortuguero, todos eran una calamidad. Ya en tierra les esperaba un nuevo contratiempo: una obstinada llovizna que trastornó el recibimiento. Para trasladarse hasta Azua tomaron, el genio negro y las damas, los pocos coches de que se disponía, el resto llegó cabalgando al poblado; pero, a pesar de las veleidades del clima, el recibimiento fue descomunal. Después de su presentación en Azua iría a Baní, San Pedro de Macorís, Santiago de los Caballeros, Moca y Puerto Plata. En esta última ciudad, el día 4 de febrero de 1896, Brindis dio su primer concierto a beneficio de la guerra de independencia que entonces se libraba en Cuba. El paso rutilante del violinista de ébano por la República Dominicana llegó a su fin en los últimos días del mes de febrero de 1896 y fue la ciudad de Monte Cristi, lugar de íntima ligazón con las luchas libertarias cubanas, la tierra que le dio el adiós. Más de un siglo pasó y aun quedan huellas de su andar por estas tierras quisqueyanas. Queda, un programa de concierto; un violín, en el cual según testimonios tocó el Paganini Negro; una transcripción de La abuelita, de Gustav Lange, hecha por Brindis para lucirse con acrobacias y malabares en dobles cuerdas, con pasajes escabrosos, pieza esta con la cual muy a menudo el violinista de ébano concluía sus conciertos. Queda la leyenda. Volver El astro, iba a continuar su camino de triunfos y fama, iba a continuar su trashumancia hasta el final de sus días. Continuó tocando por el camino de su vida hasta el fin, hasta que la esbeltez de su figura de ébano quedó consumida por la tisis. Y fue en América donde Brindis expiró. ¿Fue quizás el capricho de un ser voluble? ¿Fue el postrer deseo de quien se siente enfermo y no está dispuesto a dejar sus huesos tan lejos de la tierra que le vio nacer? El hecho es que El Rey de la Octavas, nacido en Cuba, naturalizado alemán, con familia germánica y aupado en toda Europa, volvió a América con la intención de establecerse por segunda vez en Buenos Aires. Ya en 1889 la ciudad rioplatense le había servido de varadero. Llegó a ella pobre y con el recuerdo de sus glorias. Sus riquezas diluidas y nubladas por una personalidad que vivía a manos llenas. Que se bebía el mundo en una copa. Y la sociedad porteña lo vio triunfar y él volvió a verse en las alturas, aplaudido y con riquezas. Dos años duró su gira por Argentina entonces, y triunfó en todas las ciudades que visitó. Llena la bolsa y restablecido el ego volvió a Berlín. Probablemente, Brindis quiso intentar nuevamente la fórmula que antes le dio tan buenos resultados. Llegó a Buenos Aires, por segunda y última vez, a bordo del vapor Patricio de Saratrústegui a fines del mes de mayo de 1911. Venía de España donde había dado su último concierto en el teatro Espinal, en Ronda. El genial Claudio José Domingo Brindis de Salas y Garrido, apodado por los italianos El Paganini Negro llegó a la ciudad sudamericana después de veinte años de ausencia, venía solo, deshecho y tísico. Se hospedó en una pobre posada de la calle Sarmiento en el número 357 y a nadie dijo su nombre; estuvo allí por dos días y, errante hasta el fin, se mudó después a otra tan pobre como la primera; era la posada Aire dei vini, en el Paseo de Julio 294. De ella salió en coma el 31 de mayo rumbo a la Asistencia Pública. Para atenderle, tuvieron que quitarle los harapos que vestía, y debajo, como última prenda de orgullo, encontraron un corsé mugriento. En los bolsillos había un pasaporte y un programa de concierto. El pasaporte decía: Caballero de Brindis, Barón de Salas. El potador murió en la madrugada del 2 de junio de 1911. Sus restos fueron depositados en una fosa de pobres en el Cementerio del Oeste gracias a la generosidad de algunas personas que se sintieron en el deber de honrar los lauros de tan magnífico artista. Pero su alma peregrina no se iba a detener aun. Su nombre volvería a la palestra seis años después. La Dirección de la necrópolis que había acogido sus restos anunció que, ajustándose a las normas, se vería en la necesidad de arrojar los despojos del Paganini Negro al osario común. La prensa y las fuerzas vivas de Buenos Aires reaccionaron de inmediato. El día 11 de junio de 1917, el diario bonaerense La Razón, bajo el título de: Brindis de Salas al osario común, publicó: “Es muy triste cosa que la posteridad no sepa dónde descansan los restos mortales de uno de los más excelsos artistas, de los más privilegiados temperamentos musicales y es triste cosa que lo hayamos abandonado así”. Estos pronunciamientos de la opinión pública argentina originaron todo un movimiento que consiguió que los restos descansaran en el mismo sitio hasta que el gobierno de la República de Cuba se hiciera cargo de ellos. El 2 de junio de 1918, en el aniversario de su muerte, distinguidas personalidades de la vida política y cultural bonaerense, así como la colonia cubana residente en la ciudad, homenajearon al artista y sus despojos fueron cubiertos de flores. Su vida y obra fueron vueltas a elogiar. Doce años después en La Habana, el 26 de mayo de 1930, era bajada del vapor Sub-cubano la urna conteniendo las cenizas del gran violinista. Luis Perlotti, el famoso escultor, modeló la pieza que luego fue fundida en bronce en el Arsenal de la Guerra de Buenos Aires. El mismo día 26 la Academia Nacional de Artes y Letras de Cuba se reunió en sesión solemne para honrar a Brindis de Salas y a la mañana siguiente fue depositada la urna cineraria en le Panteón de la Sociedad de Músicos Cubanos. Sin embargo, no sería aquella su última escala en el viaje sin fin del gran violinista. Años después, fue trasladada a la antigua Iglesia de Paula, en La Habana Vieja, donde por mucho tiempo permaneció empotrada, tras un cristal, en una de sus voluminosas paredes. Según está proyectado, la dicha iglesia será pronto reacondicionada como sala de conciertos, un auditorio que llevará por nombre Esteban Salas y allí, definitivamente, reposará el legendario artista.


  • Corelli (Arcangelo) 1653 - 1713

Durante la epoca del Barroco, cuando se decia de alguien que era compositor -si es que podia emplearse esta palabra- se sobreentendia que se estaba hablando de una persona que componia música para la iglesia, o por el contrario, de un autor de operas o música escenica. La grandeza creativa de este autor, es reconocida en el siglo XX. Era un violinista que no prodigaba sus actuaciones, y menos aun, sus giras, que se limito a publicar unicamente sesenta y dos piezas de música de camara, ninguna opera, Misa ni Oratorio, y cuyas obras se siguen editando en la actualidad. En la ciudad papal de Roma, cuando ingreso en la iglesia de los franceses, entro contacto con Bernardo Pasquini, heredero de la tradicion organistica de Frescobaldi, y empezo a introducirse en el ambiente fastuoso de la Roma Barroca. En 1689, con la subida al solio pontificio de Alejandro VIII, de la familia de los Ottoboni, la situacion de Corelli se afianzo ya de forma definitiva. Y fue nombrado director músical con plenos poderes. Arcangelo Corelli nacio el 17 de febrero de 1653 en Fusignano, en la Romagna, en el seno de una familia patricia de las mas antiguas de la zona, y fue el menor de cinco hermanos. Como sucede con muchos personajes historicos celebres, la imaginacion romantica ha tejido numerosas leyendas y anecdotas sobre su infancia y las correspondientes demostraciones precoces de talento. Lo cierto es que Corelli estudio primero en Faenza, luego en Lugo (ciudades proximas a su ciudad natal) para llegar finalmente, en 1666 a Bolonia, donde entro en contacto con la pleyade de musicos reunidoa alrededor de la basilica de San Petronio y de su orquesta, asi como en la Academia Filarmonica, donde fue admitido en 1670, a los diecisiete años de edad. Entre los musicos que ahora se conocen como la "escula boloñesa", estan Maurizio Cazzati, Giovanni Battista Vitali y Giuseppe Torelli. Despues de la esperiencia boloñesa, se encontraba formando parte de la orquesta del Teatro Tor di Nona de Roma. Se desconocen mas datos hasta que se le encuentra en la iglesia de San Luis de los Franceses. Sus principales obras, mas bien exiguo, aunque encierra homogeneidad y una rara perfeccion. Esta integrado exclusivamente por seis Opus de música instrumental. El dia 8 de enero de 1713, tres despues de haber hecho testamento, fallecion Corelli en su residencia. El cardenal Ottoboni le costeo unos funerales sutuosos y lo hizo enterrar en el panteon, en la parte reservada a pintores, escultores y arquitectos. Muchas de sus cosas las heredo su alumno Matteo Formari. Le lego ademas los derechos sobre la Opera Sesta, que valdria al autor el titulo postumo de marques de Ladenburg, que le fue concedido por el elector palatino Juan Guillermo de Neuburg Wittellsback, destinatario de la dedicatoria de la obra.


  • Mozart (Wolfgang Amadeus) 1756-1791

Acerca de Mozart, puede encontrarse información en cualquier sitio. No obstante, resumimos su vida y obra en un escueto párrafo. Puede encontrarse más informácion en : http://www.mozartproject.org , además del listado de webs de la página principal.

1756-1760 :Intercalada incómodamente entre Austria y Bavaria había una ciudad-estado diminuta e independiente llamada Salzburgo. La corte de Salzburgo era endeble comparada a la de Austria o Bavaria. Pero el príncipe-arzobispo proporcionó una orquesta judicial. Los músicos de la orquesta tenían el mismo estado social que los otros sirvientes personales del príncipe y fueron llevados por un Kapellmeister. En 1756 incluía un director, 20 violinistas, tres violoncellistas, dos bassists dobles, cuatro bassonists, tres hornists franceses, tres oboístas (doblando en flautas), dos trompetistas y un timbalero. Se esperó que los instrumentistas fueran también compositores. Sólo tres cumplieron con este requisito y fueron llamados "compositores judiciales". Uno de éstos era Leopold Mozart, (padre de Amadeus). La contribución más significativa a la cultura europea por parte de los gobernantes de Salzburgo, era su apoyo a las artes, sobre todo la música. Debido a ellos, Salzburgo "se volvió una gran ciudad musical". Leopold, el 21 de noviembre de 1747, se casó con una mujer joven de Salzburgo de nombre Anna María Pertl. Tuvieron siete niños; sólo dos sobrevivieron. La primera fue era María Anna Walburga Ignatia, nacida el 30 de julio de 1751. El segundo era un muchacho, nacido el 27 de enero de 1756 llamado Joannes Chrisostomos Wolfgang Gotlieb. En el calendario católico romano, el 27 de enero pertenecía al santo John Chrysostom, Patriarca de Constantinopla y santo del patrocinador de oradores. Gotlieb es "querido de Dios" (en latín, Amadeus). Wolfgang estaba en honor a su abuelo materno, Wolfgang Nikolaus Pertl. Como un hombre ya crecido firmaría como "Wolfgang Amadé Mozart," o simplemente "Mozart." Pero por ahora él era Wolfgang, o más afectuosamente, "Wolfgangerl". No mucho es conocido de la vida muy temprana de Wolfgang. Probablemente, su padre se concentró en su carrera judicial y en enseñar. Ciertamente él fue tutor de María Anna que la familia llamó Nannerl. Cuando ella alcanzó la edad de siete, Leopold empezó a instruírla en el clavicordio y pronto descubrió, para su satisfacción, que ella tenía un don para música. Continuó con los estudios de la muchacha, desafiándola con una serie de ejercicios que escribió para ella en un cuaderno que tituló "Pour le clavecin, ce Livre appartient à Mademoiselle Marie-Anne Mozartin 1759". Esto provocó la curiosidad del pequeño Mozart de tres años de edad. Como Nannerl después dijo, "a menudo dedicó mucho tiempo al clavier, escogiendo tercios que siempre estaba golpeando, y para su placer descubrió que sonaban bien." Reconociendo en sus hijos habilidades especiales, Leopold empezó a consagrar esfuerzo extra a sus educaciones con un énfasis en instrucción musical. Wolfgang, sin ninguna duda, disfrutó la atención extra y el gran placer que encontró aprendiendo y agradando a su padre. Era el comienzo de una relación libre que él nunca rompería realmente, y el principio de una carrera que lo consumiría totalmente. 1761-1765: Tomó treinta minutos para Wolfgang Amadeus Mozart dominar su primera composición musical. El trabajo, un scherzo de Georg Christoph Wagenseil, había sido copiado por su padre en el cuaderno de Nannerl. Debajo de él Leopold apuntó: "Esta pieza fue aprendida por Wolfgangerl el 24 de enero de 1761, 3 días antes de su cumpleaños número 5, entre las 9 y 9:30 por la tarde." El logro de Wolfgang se siguió en rápida sucesión a través de otros: un minué y trío "aprendido en una media hora" el 26 de enero, una marcha aprendida el 4 de febrero y otro scherzo el 6 de febrero. Enseguida introdujo sus propias obras al cuaderno. A seis medidas, escribió un andante en C major (K. 1a). Seguirían otras pequeñas composiciones. Sin ninguna duda, el muchacho sostuvo una gran promesa como compositor. Pero Leopold que podía ver claramente y podía oír el progreso diario de sus niños como actores del teclado, tuvo objetivos más inmediatos. Empezó a descuidar su carrera judicial y a consagrar más tiempo a Wolfgang y la instrucción musical de Nannerl. Los planes ambiciosos empezaron a tomar forma en su mente. En parte fuera de orgullo paternal, en parte fuera de un sentido de deber, determinó llevar a sus dos prodigios musicales en gira a las cortes de Europa. En enero de 1762, Leopold y los dos niños viajaron a la cercana corte de Munich de Maximilian III Joseph, Elector de Bavaria. Muy poco es conocido sobre este viaje. Nannerl, como un adulto, solo notó que ella y su hermano habían tocado frente al Elector. Después de tres semanas, volvieron a Salzburgo. Leopold inmediatamente empezó a orquestar una campaña mucho más ambiciosa. Su objetivo era Viena, la capital del Imperio de Habsburgo, casa de la familia imperial y uno de los mayores centros culturales de Europa. La familia salió de Salzburgo el 18 de septiembre. Al localizar Passau, se embarcaron en un barco y navegaron el Danubio. En Linz, Wolfgang dio su primer concierto público. Entre el público estaba cierto conde Herberstein y el joven conde Karl Hieronymous Pálffy, consejero en el Ministerio imperial de Finanzas. Los dos quedaron sorprendidos y extendieron a Viena informes sensacionales de lo que habían visto. Días después, Pálffy estaba describiendo la actuación de los niños al Archiduque Joseph, hijo de la Emperatriz María Theresa y el más tarde Emperador Joseph II. Después de unos días la familia de Mozart arribó al Canal Danubio de Viena, donde Wolfgang aceleró su pasaje tocando su violín y encantando al inspector con un minué. Todos en Viena, parecía, estaban esperando ansiosamente la llegada de los prodigios. La aparición de los niños en el Palacio de Schönbrunn el 13 de octubre fue juzgada por Leopold como un éxito aplastante. Él escribió: "Sus Majestades nos recibieron con tal gracia que, cuando yo lo cuente, las personas declararán que lo he inventado. Baste decir que Wolferl saltó en el regazo de la emperadora, puso sus brazos alrededor de su cuello y la besó sinceramente." Con eso, las puertas y las invitaciones se abrieron. Cada apariencia fue premiada - la emperatriz envió un honorario de 100 ducados - y Leopold intentó colocar tantos conciertos como fuese posible. Públicos o privados, los programas podrían durar en cualquier parte, de una hora y media a tres. Dos programas por día eran la regla. Pero era un trabajo agotador, y los riesgos eran grandes. Esto se hizo claro dolorosamente en octubre, cuando Wolfgang se enfermó de algo diagnosticado como "sarpullido de fiebre de color escarlata". Leopold, bajo el consejo de un médico local, administró una cura que incluyó un vaso de leche, con melón y semilla de amapola. Luego de dos semanas Wolfgang estaba bien de nuevo, pero el episodio era un augurio de problemas de salud más serios por venir. Casi perdida entre las cartas de Leopold de este período hay una referencia breve sobre el hecho de que su hijo estaba cortando un nuevo diente. Esto es un recordatorio sorprendente de cuán pequeño él era. Los Mozart partieron de Viena el 31 de diciembre y llegaron a Salzburgo cinco días después. Wolfgang había caído enfermo de nuevo. En Viena habían sido invitados a Versalles por el embajador francés. Leopold decidió aceptar esta oferta y, partió de nuevo con su familia el 9 de junio. Esta vez se habrían ido más de tres años. En diciembre, Leopold se había quejado del camino helado, hecho surcos entre Pressburg y Viena. En el camino a Wasserburg, de su gran gira ambiciosa, estrellaron la rueda del nuevo carruaje de la familia. De algún modo lo soportaron. Como un adulto, Wolfgang pasaría estas horas en el camino componiendo. Era imposible escribir en el carruaje traqueteando, pero él llevaría la música en su cabeza hasta que tuviera una oportunidad para apuntarla. Entretanto, Nannerl resumió la primera parte de su gira lacónicamente: "Munich, Augsburg, Ulm, Ludwigsburg, Bruchsal, Schwetzingen, Heidelberg, Mannheim, los Gusanos, Mainz, Frankfurt en Principal, Mainz, Coblenz, Bonn, Brühl, Colonia, Aix-la-Chapelle, Liège, Tillemonde, Louvain, Bruselas, Mons, París." Al localizar París, Leopold no gastó tiempo haciendo conexiones. Uno de sus primeros conocidos era el Barón Friedrich Melchior Grimm, un alemán nacional quién había residido en París desde 1749. Grimm se hizo el mejor amigo de la familia y el publicista más eficaz. En su correspondencia que circuló en un manuscrito a un grupo de la elite de subscriptores a lo largo de Europa, se alabaron los logros y talentos de los niños de Leopold: "Su hija, de once años de edad, toca el clavicordio de la manera más inteligente; ella realiza la mayoría de los pedazos difíciles con una precisión asombrosa. Su hermano que tendrá siete años el próximo febrero, es un fenómeno extraordinario." En Nochebuena los Mozart viajaron a Versalles durante dos semanas, tiempo suficiente para darles el sabor de la vida en la más famosa de todas las cortes europeas. La Marquesa puede haber estado distante y apartada, pero ése no era el caso con la Reina María Leszczynska y Louis XV. La pareja real invitó a los Mozart a cortejar la cena del Día de Nuevo Año. "Mi Wolfgang fue privilegiado al estar de pie al lado de la Reina todo el tiempo, hablando con ella cortésmente, entreteniéndola y besando sus manos" - Leopold escribió. En febrero, Wolfgang se puso enfermo de nuevo. La descripción fue un diagnóstico de amigdalitis (angina estreptococal). Él trató a su hijo con una mezcla llamada "el antispasmodicus del pulvis Hallensis" (nitro, sulfato de potasio y cinabrio) y, después de sólo cuatro días, le hizo levantarse y estar de nuevo activo. Ese mes Leopold publicó dos sonatas de clavicordio con acompañamiento de violín (K. 6 y 7). En abril publicó dos sonatas mas (K. 8 y 9) Londres era la ciudad más habitada de Europa y también uno de los mercados musicales mas lucrativos. Leopold tomó la determinación de ir allí. En abril viajaron a Caláis, donde contrató un barco para llevarlos por el cauce. Pero el cruce no era en absoluto diversión. Ellos estaban miserablemente mareados. Fueron recibidos por el Rey George III y la Reina Charlotte. Una semana después el Rey pasó, cuando ellos caminaban en St. James Park, en su carruaje, y abrió la ventana, se apoyó fuera y los saludó y sobre todo a Wolfgang, cabeceando y ondeando su mano. En menos de un mes fueron invitados a visitar de nuevo el Palacio de Buckingham. Leopold tenía grandes planes para Londres, pero varias cosas estuvieron contra él. En primer lugar, ellos habían llegado en la primavera, al final de la estación de la actuación. La mayoría del señorío amante de la música estaba fuera de pueblo u ocupado. Y el ambiente musical rico, irónicamente, no ayudó. Más de una vez sus conciertos tuvieron que ser pospuestos debido a la competencia. A pesar de esto, las cosas parecían estar llevándolos astutamente a una buena salida con un programa que Leopold fijó para coincidir con el cumpleaños del rey. Los miembros de la nobleza, volviendo al país, pagaban una guinea cada uno para oír a los niños Mozart en obra. En total, Leopold informó alegremente, que alojó "cien guineas en tres horas." Entonces el desastre ocurrió. En julio, Leopold, constantemente preocupado sobre la salud de sus niños, se puso tremendamente enfermo. La familia se trasladó a una propiedad en Chelsea en las afueras de la ciudad, donde probablemente el aire limpio y los ambientes callados ayudarían a su recuperación. Leopold esperó durante semanas a la puerta de muerte. Permanecieron allí hasta septiembre. La enfermedad de Leopold les proporcionó a los niños un período extendido durante el cual fueron libres de las presiones. Probablemente esto dejó tiempo para jugar, y para Wolfgang, jugar significó componer música. "Para ocuparse, Mozart compuso su primera Sinfonía para todos los instrumentos de la orquesta, pero sobre todo para las trompetas y timbales," Nannerl escribió luego. "Yo tenía que copiarlo cuando me sentaba a su lado. Mientras él componía y yo copiaba, me dijo: ¡Recuérdeme que dé algo para hacer al corno que valga la pena!" En octubre los Mozart aparecían ante la familia real por última vez. Varios conciertos siguieron durante el invierno, pero Londres estaba creciendo cansado de esta familia de músicos itinerantes. Hasta donde Leopold estaba interesado, el sentimiento era mutuo. Su infatuación más temprana con Inglaterra se había estropeado, y él estaba listo para volver al continente. El problema era el dinero en efectivo. La enfermedad de Leopold había puesto a la familia en una situación financiera incierta, y las guineas habían dejado incluso de fluir antes. Fijó más conciertos y los publicó poniendo las habilidades musicales de sus niños en despliegue en una posada local durante tres horas por día, cinco días a la semana. Los boletos costaban media guinea cada uno, después reducido a cinco chelines. Entretanto, los niños habían crecido. Nannerl, a los 13, estaba volviéndose una mujer. Wolfgang, a los 9, ya no era el niño prodigio que había sido a los 6 o 7. Leopold, de hecho, había empezado substrayendo un año de la edad de su hijo en los artículos promocionales que publicó en el Anunciante Público -el tamaño pequeño de Wolfgang le permitió escaparse con esto-.También empezó a consagrar más atención al desarrollo musical de su hijo. Había más de una indirecta que orgullo de padre en las cartas de Leopold cuando escribió: "Lo que él sabía cuando nosotros salimos de Salzburgo es una sombra comparada con lo que sabe ahora. Excede todos que uno puede imaginar." Leopold cambió de planes una vez mas, y en vez de volver a su país, se dirigió a los Países Bajos. En Lille, Wolfgang se puso enfermo de nuevo con "un catarro muy fuerte". Se recuperó en un par de semanas, pero entonces Leopold enfermó de los mismos síntomas, ahora identificados como una angina severa. En total la familia se tardó cuatro semanas. En la tarde del 10 de septiembre llegaron a La Haya; dos días más tarde del cumpleaños numero 17 del Príncipe William V de Naranja y su hermana, Princesa Caroline. Pero Wolfgang tuvo que tocar sólo, pues su hermana se puso enferma con lo que parecía ser un resfrío. "Al principio parecía estar mejorando," Leopold escribió. Pero en cambio, la condición de Nannerl se puso mucho más seria. Ella se confinó a la cama y entonces, de acuerdo con la práctica médica del día, se la desangró. Se puso delirante y habló en sus sueños. Se consultaron médicos y finalmente, se trajo un sacerdote y los últimos ritos fueron administrados. Leopold y Anna María en largas conversaciones con su hija la prepararon a resignarse al testamento de Dios y buscaron convencerla "de la vanidad de este mundo y la muerte feliz de los niños". Su condición era de hecho seria y permaneció en peligro durante varias semanas. No fue hasta mediados de noviembre que recuperó fuerzas para salir de cama y caminar sola por el suelo de la alcoba. Wolfgang se puso enfermo el 15 de noviembre con los mismos síntomas, durante 4 semanas lo asoló la fiebre tifoidea. A mediados de diciembre de 1769, parten hacia Italia. En Roma, antes de pasar a Nápoles, Mozart escucha el Miserere de Allegri en la Capilla Sixtina. La partitura no podía ser copiada o reproducida, pero Mozart fue capaz de transcribirla de memoria en una sola audición. El Papa Clemente XIV le concedió la orden de la Espuela de Oro. Luego de un descanso en Salzburgo, padre e hijo vuelven a Italia, con el cometido de conseguir un puesto fijo para Wolfgang en la corte del archiduque Fernando. Su madre, la emperatriz María Teresa se opone. Vuelven a Viena resignados, y durante los dos próximos años nada sabemos de su vida. Todos sus viajes pusieron a Mozart en contacto con los grandes músicos de la época: J. Christian Bach, Haydn, Hasse, Gluck y el padre Martini. En 1770 regresó de Viena a Salzburgo, su ciudad natal, y entró en la capilla del príncipe arzobispo. Mozart se sintió tratado como un criado, rompió violentamente con el prelado y abandonó su empleo. Tras nuevos viajes a Mannheim conoció a Aloysia Weber de la cual se enamoró, pero terminó casándose con su hermana, Constance. En 1782 se trasladó a Viena y entró en la logia masónica. En 1790 contrajo una enfermedad de origen incierto que acabó con él en pocas semanas, cuando aún no había finalizado el requiem que le había sido encargado por un emisario secreto del conde de Walsegg.

El último día de Mozart 4 de Diciembre de 1791: Mozart yace en su cama, agotado por el exceso de trabajo, asolado por la fiebre, e intentando desesperadamente terminar su trabajo final. Robe Ainsley, con sólo un poco de licencia dramática, cuenta la historia de su último día. Todos sabían que iba a morirse. Mozart había tenido un ataque de fiebre una quincena antes, justo después de que las tormentas del otoño habían comenzado, y desde entonces había permanecido en cama. A pesar de una leve mejoría al comienzo de diciembre, su condición había empeorado. Él tenía una temperatura rabiosa, y sus articulaciones se habían hinchado a tal punto que ya no podía realizar otro movimiento que darse vuelta en su cama. Su cuñada, Sophie Haibel, le había hecho un pijama que se colocaba solo de frente, desde que su dolor no le permitía moverse para colocárselo en la parte de atrás. También le confeccionó un vestido holgado para cuando quisiese levantarse, aunque sabía muy bien que ya no podría moverse de la cama. Los doctores de Mozart, Closset y Sallaba, habían estado discutiendo sobre cómo tratar su caso la semana anterior. Estaba claro para ellos lo que había causado su condición (y lo llamaron "heated miliary fever"): simplemente, una vida de exceso de trabajo. Los miles de millas que él había viajado en coche, las hosterías húmedas y frías y horarios implacables que había experimentado en su infancia mientras lo exhibían como un monstruo por Europa, habían extraído su fuerza , y de niño ya había tenido repetidos episodios de fiebre. Y en sus último diez años en Viena, la necesidad constante de escribir trabajo comisionado - él fue el primero en componer sin patrocinadores o sueldos de la corte - lo había desgastado al punto donde un grado de fiebre podía terminar con su vida. En julio le había sido encargado anónimamente un Requiem de la Muerte; pero progresaba lentamente porque había estado ocupado con dos óperas - La Di de Clemenza Tito y La Flauta Mágica - y dos cantatas al mismo tiempo. Treinta y cinco años de presión artística, social y personal le estaban pasando factura. Pero si la causa de la condición crítica de Mozart era evidente, el curso de su tratamiento no lo era. La medicina todavía era una ciencia primitiva, y los doctores Closset y Sallaba tenían armas crudas con que luchar por la salud de sus pacientes; con Mozart ellos habían estado a favor del desangrado, el cual había acelerado el debilitamiento de su sistema. Esta mañana Mozart estaba más débil que nunca, y Constanze, su esposa, estaba cerca de la desesperación. Ella envió a un mensajero que buscara a su hermana Sophie que se había marchado, temiendo lo peor. "Sophie! gracias a Dios usted está aquí" dijo Constanze cuando salió a recibirla. "Anoche él estaba tan enfermo que no pensé que llegaría a esta mañana. Usted tiene que quedarse conmigo. Si él tiene otro giro malo no sobrevivirá de esta noche. Por favor vaya y vea cómo se encuentra." Sophie encontró difícil controlarse cuando entró en la alcoba oscurecida de Mozart. "Ah, Sophie," dijo Wolfgang débilmente, "Me alegro que usted pudo venir. Debe quedarse aquí esta noche y verme morir." Ella le dijo que no sea tonto, que estaría pronto levantado probándose su traje, pero él supo que no sería así. "Ya tengo el sabor de la muerte en mi lengua," le dijo."Si usted no se queda, quién cuidará a Constanze cuándo yo no esté?" Ella estuvo de acuerdo en quedarse, pero tendría que ir y decirle a su madre lo que estaba pasando - "porque si yo no regreso pronto, ella pensará que algo le pasó a usted!" le dijo. Todavía estaba intentando que Mozart conservase la idea que se iba a recuperar. "Sí, haga eso," dijo Wolfgang, "pero usted regresará pronto, no es cierto?" Sophie dejó el cuarto con sumo dolor. Constanze la siguió a la puerta delantera de la casa cuando salió y le pidió que encontrara un sacerdote de la Iglesia de St Peter para administrar los últimos ritos. Aproximadamente a las dos, tres de los amigos de Mozart llegaron - Schack, su cuñado Hofer, y Gerl, que estaba entrenando para ser un cantante en el teatro de Mannheim. Los amigos de Mozart y alumnos habían ido a verlo muy a menudo a través de las últimas dos semanas, normalmente a discutir el Requiem que él estaba intentando terminar - "si sólo pudiera vivir el tiempo suficiente" Mozart había llorado a menudo. "Ésta debe ser mi obra maestra". Él quiso probar algunos de sus bocetos terminados, y los cuatro cantaron a su lado en la cama. Gerl tomó el bajo; Hofer cantó al tenor; Schack, cantando falsete, tomó al soprano; y Mozart, con su voz débil y delgada, cantó el contralto. Ellos fueron a través de las seis secciones de la apertura - el Kirie, se Muere Irae, mirum de la Tuba, Rex, tremendae, Recordare, Confutatis - y a las barras de la apertura del Lacrimosa. Era demasiado para Mozart. Dejó de cantar y empezó a llorar ingobernablemente, tirando la partitura a un lado. Entretanto Sophie intentaba vanamente que algún sacerdote administrara los últimos ritos. Quizás ellos desaprobaran sus conecciones masónicas, o incluso sus óperas políticamente sensibles; quizás también estaban demasiado ocupados como para ser molestados. Le tomó varias horas encontrar uno que accediera, pero finalmente lo logró. Cuando llegó a casa de su madre ya era de noche. Sophie intentó persuadirla de pasar la noche en casa de alguna de sus hijas, para que ella pudiera estar con su cuñado, y corrió al apartamento de Mozart. Cuando llegó eran ya alrededor de las siete. Gerl, Hofer y Schack hacía ya tiempo que se habían ido, pero el alumno de Mozart Franz Süssmayer estaba a su lado con la partitura del Requiem, hablando de algunos arreglos composicionales. El manuscrito estaba fijo en la colcha y Mozart serenamente estaba explicando cómo las secciones inacabadas debían ser completadas. Süssmayer y Eybler, otro alumno, habían sido constantes compañeros de Mozart a través de su enfermedad cuando él intentó completar el trabajo. Sus muñecas hinchadas no eran impedimento para escribir, pero en los momentos en que se lo desangraba, se le aplicaban compresas o estaba vomitando, la ayuda de sus alumnos era vital. Él detuvo su trabajo en el Requiem y le pidió a Constanze que guardara su muerte en secreto hasta que ella hubiera informado a Albrechtsberger que estaba a cargo de todos los servicios en la catedral. Constanze y Sophie, viendo que la condición de Mozart estaba poniéndose peor a cada minuto, enviaron urgentemente por el Dr Closset. Se lo encontró en el teatro, asistiendo a una ópera, y se negó a salir hasta que la actuación terminara. Cuando llegó a la casa de Mozart, eran las once. Wolfgang estaba con fiebre alta, su frente estaba completamente roja y su cuerpo bañado en sudor. Closset pidió compresas frías para poner en su cabeza. Sophie se negó al principio, alegando que el shock podría matarlo; pero Closset insistió, y así se hizo. Casi en cuanto las telas frías se hubieran envuelto alrededor de su cabeza, Mozart perdió la conciencia. Él no dejó ninguna última palabra; su prueba final fue el esfuerzo por pronunciar un pasaje del tambor en el Requiem, un sonido que recordaría Sophie Haibel para el resto de su vida. Quizás, en sus últimos momentos semi-conscientes, los sonidos del Requiem completados estaban sonando en la cabeza de Mozart, la perfecta actuación de su obra maestra final que nunca se oiría. Apenas antes de la una de la mañana del 5 de diciembre de 1791, Wolfgang Amadeus Mozart murió a los 35 años de edad. Lo que aquí se cuenta, es material del único testigo ocular del último día de Mozart: Sophie Haibel. . La cuenta más exacta de los últimos años de Mozart es El libro de Volkmar Braunbehrens Mozart en Viena.


  • Paganini (Nicolo) 1782-1840

Nace en Génova el 27 de octubre de 1782 en el seno de una familia modesta, cuyo padre utilizó los recursos más crueles disponibles con la única finalidad de que su hijo Nicolo fuera un virtuoso del violín. Los estudios de teoría fueron confiados a A. Cervetto. En 1790 su desarrollo como compositor e intérprete le permiten estrenar su Sonata para violín y piano. En 1796 recibe las últimas lecciones de violín con Rolla en Parma. En 1801 concluye un ciclo de giras por toda Italia y se sumerge en el silencio durante 4 años. En 1805 reaparece en Luca (Italia) donde se hace cargo de la orquesta formada por la princesa Elisa Baciocchi. La falta de perspectivas artísticas y económicas de la localidad le hacen abandonar el puesto en 1809 para embarcarse en una carrera de virtuoso que le habrían de llevar por toda Europa y que le habría de proporcionar una de las mayores fortunas de la época y no poca fama de avaricioso. En 1824 contrae matrimonio con Antonia Bianchi, de la que nace un sólo hijo, Achille. En 1828 se establece en Viena, donde conoce a Frederick Chopin. En 1833 debe regresar a Italia aquejado de problemas nerviosos. En Parma se hace cargo de la orquesta del ducado, pero sus peticiones económicas y artísticas fueron un problema para los administradores, que rescindieron el contrato en 1836. Tras unos años finales de enfermedad en los que incluso perdió la voz, muere en Niza el 27 de mayo de 1840 a los 57 años de edad. Entre sus posesiones se encontraban siete violines Stradivarius, aunque su predilecto era un Guarneri del Gesù de 1742, que hoy está expuesto en el Palacio cívico de Génova. Sobre Paganini se crearon numerosas leyendas que él mismo se negó a desmentir, unas veces porque le divertían y otras porque estas mismas le hacían tal publicidad que siempre llenaba los teatros. Una de estas leyendas contaba que había hecho un pacto con el demonio. También se dijo que en su violín encerraba el alma de mujeres de hermosa voz, ... Esta fama demoníaca llegó hasta el lecho de muerte, cuando se negó a ser asistido por un sacerdote. Tras la muerte fue la Iglesia la que le negó sepultura en camposanto, por lo que el féretro que lo contenía deambuló de un lado a otro hasta que en 1845 la duquesa de Parma autorizó el enterramiento. Sus obras son como él mismo, brillantes y virtuosas, y dentro de lo que son, de buena factura técnica. Sus estilo causó sensación en Schumann y Liszt, que se apresuraron a emular en el piano las artes del violinista.


  • Rodrigo (Joaquín) 1901-1999

Joaquín Rodrigo nace en Sagunto (Valencia), el 22 de noviembre de 1901, festividad de Santa Cecilia, patrona de la música. A los tres años de edad pierde la vista casi totalmente a causa de una epidemia de difteria. Esta circunstancia le conduce, sin duda, hacia su vocación por la música, cuyos estudios comienza a los ocho años. Sus primeras composiciones datan de 1923. Desde el principio, Rodrigo escribe todas sus obras en el sistema Braille, dictándolas después a un copista. En 1927, se traslada a París para estudiar en la École Nórmale de Musique durante cinco años con Paul Dukas. Muy pronto se da a conocer como pianista y compositor y entabla amistad con Falla, Honegger, Milhaud, Ravel y muchas otras grandes figuras de aquel tiempo. Contrae matrimonio en 1933 con la pianista turca Victoria Kamhi, quien, desde entonces hasta su fallecimiento en julio de 1997 fue su compañera inseparable y más asidua colaboradora. En 1940, tiene lugar en Barcelona el estreno mundial del Concierto de Aranjuez , para guitarra y orquesta, primera de sus obras, que le daría fama universal y claro ejemplo de su personalidad. Rodrigo seguirá siendo fiel a una estética que a él mismo le gusta denominar "neocasticismo", practicando la tradición tonal, el gusto por las formas clásicas e incorporando elementos cultos como forma de unión entre la tradición española y el presente, por lo que su estilo se reconoce de inmediato. Aunque conoce las más modernas estéticas europeas, siempre ha afirmado su propia personalidad. La música de Joaquín Rodrigo representa un homenaje a las distintas culturas de España, ya que se vale, como fuente de inspiración, de las más variadas manifestaciones del alma de su país, desde la historia de la España romana hasta los textos de los poetas contemporáneos. Ha enriquecido todos los géneros musicales, en particular la forma del concierto. Ha escrito obras para la escena y cultivado especialmente la canción, a la que ha dado un lenguaje nuevo y universal, creando obras maestras, como Cántico de la esposa o los Cuatro madrigales amatorios. Su repertorio instrumental es muy prolífico. Sus obras para piano sólo bastarían para situarlo en primera línea, pero, además, su creación instrumental abarca importantes composiciones para violín, cello y flauta. Sin embargo, se debe destacar que la aportación de Joaquín Rodrigo al repertorio para guitarra es definitiva, ya que ha logrado su dignificación e internacionalización como instrumento de concierto. Joaquín Rodrigo ha alcanzado la universalidad y es reconocido internacionalmente como lo prueban las numerosas distinciones de las que ha sido objeto a lo largo de su dilatada carrera, entre las que cabe destacar los doctorados honoris causa por las universidades de Salamanca, Southern California, Politécnica de Valencia, Complutense de Madrid, Alicante y Exeter; la Gran Cruz del Mérito Civil, Medallas de Oro al Mérito en el Trabajo y de las Bellas Artes, es miembro de diversas Academias y ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. En 1990 fue distinguido por S.M. el Rey Juan Carlos I con el título de Marqués de los Jardines de Aranjuez.

Cronología:

1901.- Joaquín Rodrigo Vidre nace en Sagunto, Valencia, el 22 Noviembre.

1905.- Pierde la visión a consecuencia de una epidemia de difteria.

1906.- La familia se traslada a Valencia.

1910.- Comienza sus estudios musicales.

1917/22.-Estudia armonía y composición con Francisco Antich y recibe consejos de Enrique Gomá y Eduardo López Chavarrí.

1922.- Primeras composiciones.

1924.- Estreno en Valencia de Juglares, su primera obra orquestal.

1927/32.-Se traslada a París. Realiza estudios de composición con Paul Dukas en la Ecole Nórmale de Musique.

1928.-Conoce en París a Manuel de Falla. Entabla amistad con la pianista Victoria Kamhi, diplomada del Conservatorio de París y alumna de Jorge Lalewicz en Viena, y Lazare Lévy y Ricardo Viñes en París .

1933.-Matrimonio con Victoria Kamhi, el 19 de enero, en Valencia.

1934.-Profesor del Colegio de Ciegos de Madrid. Primer premio del Círculo de Bellas Artes de Valencia a su poema sinfónico Per la flor del lliri blau. Beca Conde de Cartagena para continuar estudios en París. Estudia Historia de la música y musicología con Maurice-Emmanuel en el Conservatorio Nacional con Andrés Pirro en la Sorbona.

1935.-Fallece su maestro Paul Dukas y en su memoria compone la Sonada de adiós para piano.

1936.-A consecuencia de la guerra civil española se suspende la Beca Conde de Cartagena.

1936/38.- Estancias en París, Friburgo y Salzburgo.

1938 Profesor de los cursos de verano de la Universidad de Santander.

1939 Por sugerencia del guitarrista Regino Saiz de la Maza y Luis de Urquijo, marqués de Bolarque, compone en París el Concierto de Aranjuez para guitarra y orquesta. Se instala definitivamente en Madrid.Jefe de la Sección de Arte y Propaganda de la Organización Nacional de Ciegos de España. Colaborador en el Departamento de Música de Radio Nacional de España. Inicia sus colaboraciones como crítico musical. Fallece su padre, Vicente Rodrigo Peirats.

1940 Se le concede una cátedra provisional en el real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Estreno mundial en Barcelona del Concierto de Aranjuez para guitarra y orquesta, por Regino Saiz de la Maza y la Orquesta Filarmónica de Barcelona dirigida por Cesar Mendoza Lasalle (9 de noviembre).

1941 Nace su hija Cecilia, el 27 de enero.

1942 Premio nacional de la Música por el Concierto heróico para piano y orquesta. Crítico musical del diario Pueblo. En años sucesivos lo será de Marca y Madrid.

1944 Asesor musical de la Dirección General de Radiodifusión Española. Jefe del Departamento de Música de Radio Nacional de España.

1945 Encomienda de Alfonso X el Sabio.

1947 Creador y Profesor en la Cátedra de Música Manuel de Falla de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid.

1948 Primer Premio a Ausencias de Dulcinea para bajo, cuatro sopranos y orquesta en el Concurso Cervantino convocado con motivo del 4º Centenario del nacimiento de Miguel de Cervantes.

1950 Elegido por unanimidad miembro numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Hijo predilecto de Sagunto. Socio de Honor de la Sociedad Musical Lira Saguntina.

1951 Ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, leyendo el discurso "Técnica enseñada e inspiración no aprendida.

1952 Premio del Ateneo de Madrid a sus Villancicos y canciones de Navidad para soprano, bajo, coro y orquesta.

1953 Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Se descubre una lápida conmemorativa en su casa natal de Sagunto.

1954 Vicepresidente de la Sección Española de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea (SIMC).

1958 Estreno de la Fantasía para un gentilhombre en San Francisco, California, por Andrés Segovia, junto a la Orquesta Sinfónica de San Francisco dirigida por Enrique Jordá.

1960 El Gobierno francés le concede la orden de Officier des Arts et des Lettres.

1961 Primer Premio ORTF Coupe de la Guitare por Invocación y danza para guitarra.

1962 Concierto homenaje en el Ministerio de Información y Turismo de Madrid con motivo de su 60º aniversario.

1963 El Gobierno francés le concede la orden de Chevalier de La Légion d´Honneur. Boda de su hija Cecilia con el violinista Agustín León Ara, el 6 de Abril. Imparte un curso de Historia de la Música en la Universidad de Puerto Rico.

1964 Doctor Honoris causa por la Universidad de Salamanca.

1966 Gran Cruz del Mérito Civil. Medalla de Oro del Mérito en el trabajo. Presidente del Jurado del Concurso Internacional de Guitarra de Lieja.

1967 Nace su nieta Cecilia, el 2 de enero. Miembro de la Societé Européenne de Culture (SEC). Se crea en Sagunto el Premio de Composición Joaquín Rodrigo. Premio Popular del diario Pueblo.

1968 Miembro de la Académie du Monde Latin.

1969 Miembro de honor de la Academia de San Carlos de Valencia.

1970 Nace su nieta Patricia, el 22 de Abril.

1975 Galardonado en México con la Espuela de Plata.

1976 Socio de Honor del Ateneo de Madrid: Presidente del Comité Nacional Español de la Música del Consejo Internacional de la Música (CIM), dependiente de la UNESCO.

1978 Miembro de la Académie Royale des Sciences, des lettres et des Beaux-Arts de Bélgica (en la vacante de Benjamin Britten).

1980 Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

1981 Homenajes y Concieros en su 80º aniversario.

1982 Premio Nacional de Música. Doctor honoris causa por la Universidad de Southern California.

1987 Medalla de Oro y Miembro de Honor de la Generalitat de Valencia.

1988 Doctor honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia. Director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

1989 Medalla de Oro de la Universidad Complutense de Madrid. Doctor honoris Causa por la Universidad de Alicante. Doctor honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid. Medalla al Mérito Artístico de la Villa de Madrid. Consejero de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).

1990 Doctor honoris causa por la Universidad de Exeter. Medalla de Madrid en su categoría de oro.

1991 Caballero de la Real Orden de Santa María del Puig de Valencia. Sello de Plata del Ayuntamiento de Valencia. Premio Fundación Guerrero de Música Española en su primera edición. El Conservatorio Superior de Música de Valencia adopta su nombre. Recibe el título nobiliario de Marqués de los jardines de Aranjuez otorgado por S.M. Juan Carlos I.

1992 Orden de Félix Várela de Primer Grado otorgada por el Gobierno de Cuba. Académico de honor de la Real Academia de Cultura Valenciana. Medalla de oro de Aranjuez al matrimonio Rodrigo. Miembro honorario de la Asociación de Guitarra de Florencia.

1993 Galardón de oro por el Consejo Español de Mayores.

1994 Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Valencia. El Rotary Club de Valencia dona al Palau de la Música de Valencia un busto realizado por Vicente Ferrán.

1995 Medalla de Oro del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Premio Ondas de Música Clásica por su trayectoria profesional. Distinción de la Generalitat valenciana al mérito cultural por la actividad intelectual y artística y haber dado servicios relevantes a la cultura. El auditorio del centro cultural Isabel de Farnesio de Aranjuez reciben el nombre de Joaquín Rodrigo.

1996 Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Medalla de oro de Sagunto. Schott Musik, Editorial alemana emite Medalla Conmemorativa Joaquín Rodrigo con ocasión de su 95 aniversario. "Estrella" de la Comunidad Autónoma de Madrid. Gran cruz de la Orden Civil de la Solidaridad Social. Nace su primer biznieto, Santiago, el 2 de octubre.

1997 Fallece su esposa Victoria Kamhi Arditti el 21 de junio. Premio Gerion de las Artes otorgado por el Periódico "El Punto de las Artes".

1998 El gobierno francés le promueve al nivel de Commendateur en la Orden de las Artes y de Las Letras. Premio al mejor Autor de Música Clásica de la SGAE y de la AIE. Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Cumple 97 años el 22 de noviembre.

1999 Nace su segunda biznieta, Cecilia, el 31 de enero.

Iremos añadiendo más información y más biografias. Si quieren enviarnos cualquier cosa dirijanse a: carlosble@terra.es

 

 

 

 

 

 

alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Inmobiliaria y Dominios
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón